2014年6月5日木曜日

(未翻訳)5月10日(土)イタリアの諸学校とのつどいにおいて:学校は家族を補うもの


(RV).- Más de 300 mil personas, entre estudiantes, profesores y padres de familia colmaron la tarde del sábado la plaza de San Pedro y alrededores para el esperado encuentro del papa Francisco con la escuela italiana, en el marco del evento 'La Iglesia por la Escuela' promovido por la Conferencia episcopal italiana, que reúne no solo a los institutos católicos, sino a todas las escuelas de este país. La fiesta de la escuela italiana’ ha tenido su primer gran momento cuando el Santo Padre a bordo del ‘papamóvil’ ha recorrido la Plaza y la aledaña Vía de la Conciliación, que une el Vaticano a Roma, saludando y bendiciendo a miles de fieles y peregrinos. (RC-RV)

Palabras del Papa Francisco en su encuentro con las escuelas italianas (actualizado)

¡ Queridos amigos buenas tardes!
Ante todo les agradezco, porque han realizado una cosa ¡verdaderamente hermosa! Sí, este encuentro es muy bueno: un gran encuentro de la escuela italiana, toda la escuela: chicos y grandes; maestros, personal no docente, alumnos y padres de familia; estatales y no estatales… Agradezco al Cardenal Bagnasco, al Ministro Giannini, a todos aquellos que han colaborado; y estos testimonios, verdaderamente bellos, importantes. He escuchado tantas cosas bellas, que me han hecho bien, ¡a mi! Se ve que esta manifestación no es en “contra”, ¡es “por”! No es un lamentarse, ¡es una fiesta! Una fiesta por la escuela. Sabemos bien que hay problemas y cosas que no funcionan, lo sabemos. Pero ustedes están aquí, nosotros estamos aquí porque amamos la escuela. Digo “nosotros” porque yo amo la escuela, la he amado como alumno, como estudiante y como maestro. Y luego como Obispo. En la Diócesis de Buenos Aires encontraba a menudo al mundo de la escuela, y hoy les agradezco por haber preparado este encuentro, que no es de Roma sino de toda Italia. Les agradezco mucho por esto. ¡Gracias!
¿Por qué amo la escuela? Probaré a decírselos.
Tengo una imagen. He escuchado aquí que no se crece solos y que siempre hay una mirada que te ayuda a crecer. Y tengo la imagen de mi primera maestra, aquella mujer, aquella maestra que me recibió a los seis años, al primer nivel de la escuela. Nunca la olvidé. Ella me hizo amar la escuela. Y luego he ido a encontrarla durante toda la vida hasta el momento en que falleció, a los 98 años. Y esta imagen me hace bien. Amo la escuela porque aquella mujer me enseñó a amarla. Este es el primer motivo por el que amo la escuela.
Amo la escuela porque es sinónimo de apertura a la realidad. ¡Al menos así debería ser! No lo es siempre, y entonces quiere decir que es necesario cambiar un poco. Ir a la escuela significa abrir la mente y el corazón a la realidad, a la riqueza de sus aspectos, de sus dimensiones. ¡Y nosotros no tenemos derecho de tener miedo de la realidad! La escuela nos enseña a entender la realidad. Ir a la escuela significa abrir la mente y el corazón a la realidad, en la riqueza de sus aspectos, de sus dimensiones ¡Y esto es bellísimo! En los primeros años se aprende a 360 grados, luego poco a poco se profundiza hacia una dirección y finalmente se especializa. Pero si uno ha aprendido a aprender - y este es el secreto, ¿eh?, ¡aprender a aprender!- esto le queda para siempre, permanece una persona ¡abierta a la realidad! Esto lo enseñaba también un gran educador italiano, que era un sacerdote: Don Lorenzo Milani.
Los maestros son los primeros que deben permanecer abiertos a la realidad - he escuchado los testimonios de sus maestros; me ha dado gusto sentirlos tan abiertos a la realidad ¡con la mente siempre abierta a aprender! Sí, porque si un maestro no está abierto a aprender, no es un buen maestro, y ni siquiera es interesante; los muchachos lo perciben, tienen “olfato”, y son atraídos por profesores que tienen un pensamiento abierto, “inconcluso”, que buscan “algo más”, y así contagian esta actitud a los estudiantes. Este es uno de los motivos por el que amo la escuela.
Otro motivo es que la escuela es un lugar de encuentro. Porque todos nosotros estamos en camino, ¿eh? Poniendo en marcha un proceso, activando una vía. Y he escuchado que la escuela -todos lo hemos escuchado hoy- no es un estacionamiento, ¿eh? es un lugar de encuentro en el camino. Un lugar de encuentro. Se encuentra a los compañeros; se encuentra a los maestros; se encuentra al personal asistente. Los padres de familia encuentran a los profesores; el director encuentra a las familias, etcétera. Es un lugar de encuentro. Y nosotros hoy tenemos necesidad de esta cultura del encuentro, ¿eh? para encontrarnos, para conocernos, para amarnos, para caminar juntos. Y esto es fundamental precisamente en la edad del crecimiento, como un complemento a la familia. La familia -sabemos- es el primer núcleo de relaciones: la relación con el padre y la madre y los hermanos es la base, y nos acompaña siempre en la vida. Pero en la escuela nosotros “socializamos”: encontramos personas diferentes a nosotros, diferentes por edad, por cultura, por proveniencia, por capacidades diferentes… La escuela es la primera sociedad que integra a la familia. La familia y la escuela ¡jamás van contrapuestas! Son complementarias, y por lo tanto es importante que colaboren, en el respeto recíproco. Y las familias de los chicos de una clase pueden hacer mucho colaborando juntas entre ellas y con los maestros. Esto hace pensar en un proverbio africano que dice: “Para educar a un hijo se necesita a todo un pueblo”. Para educar a un muchacho se necesita mucha gente: familia, escuela, maestros, todos, todos, personal asistente, profesores, ¡todos! ¿Les gusta este proverbio africano? ¿Les gusta? Digámoslo juntos: ¡Para educar a un hijo se necesita a todo un pueblo!, ¡juntos! ¡Para educar a un hijo se necesita a todo un pueblo! Piensen en esto, ¿eh? Piensen.
Y también amo la escuela porque nos educa a lo verdadero, al bien y a lo bello. Las tres cosas van juntas, ¿eh? La educación no puede ser neutra. O es positiva o es negativa; o nos enriquece o nos empobrece; o hace crecer a la persona o la deprime, incluso puede corromperla. Y en la educación es muy importante lo que también hemos escuchado hoy: ¡siempre, es mejor una derrota limpia que una victoria sucia! ¡Recuérdenlo! Esto nos hará bien durante toda la vida. Digámoslo juntos: siempre es mejor una derrota limpia que una victoria sucia. ¡Todos juntos! ¡siempre es mejor una derrota limpia que una victoria sucia!
La misión de la escuela es desarrollar el sentido de lo verdadero, el sentido del bien y el sentido de lo bello. Y esto ocurre a través de un camino rico, hecho por tantos “ingredientes”. ¡Es por esto del por qué existen tantas disciplinas! Porque el desarrollo es fruto de diversos elementos que actúan juntos y estimulan a la inteligencia, a la consciencia, a la afectividad, al cuerpo, etcétera. Por ejemplo, si estudio esta Plaza, la Plaza de San Pedro, aprendo cosas de arquitectura, de historia, de religión, también de astronomía – el obelisco recuerda al sol, pero pocos saben que esta plaza es también una gran meridiano.
De esta manera cultivamos en nosotros lo verdadero, el bien y lo bello; y aprendemos que estas tres dimensiones no están jamás separadas, sino siempre entrelazadas. Si una cosa es verdadera, es buena y es bella; si es bella, es buena y es verdadera; y si es buena, es verdadera y es bella. Y estos elementos juntos nos hacen crecer y nos ayudan a amar la vida, también cuando estamos mal, también en medio a los problemas. ¡La verdadera educación nos hace amar la vida y nos abre a la plenitud de la vida!
Y finalmente quisiera decir que en la escuela no solamente aprendemos conocimientos, contenidos, sino que aprendemos costumbres y también valores. Juntos. Se educa para conocer tantas cosas, o sea tantos contenidos importantes, para tener ciertas costumbres también para asumir los valores. Y esto es muy importante. Les deseo a todos ustedes, padres de familia, maestros, personas que trabajan en la escuela, estudiantes, les deseo un hermoso camino en la escuela, un camino que haga crecer, que haga crecer las tres lenguas, que una persona madura debe saber hablar: la lengua de la mente,la lengua del corazón y la lengua de las manos. Pero con armonía, o sea pensar aquello que tú sientes y aquello que tú haces; sentir bien aquello que tú piensas y aquello que haces; y hacer bien aquello que tú piensas y aquello que tú sientes. ¡Las tres lenguas, en armonia y juntas! ¡Gracias de nuevo! Gracias una vez más a los organizadores de esta jornada y a todos ustedes que han venido. Y por favor, por favor ¡no nos dejemos robar el amor por la escuela! ¡Gracias!
(Traducción del italiano: Raúl Cabrera-Radio Vaticano)

(未翻訳)5月10日(土)在俗会に:祈りと働き、謙虚な仕草での革命家たち


(RV).- (con audio) RealAudioMP3 La Iglesia pobre y en salida, con responsabilidad de ser profecía como comunidad, que sueña el Papa Francisco. Recordando «el gesto revolucionario en la Iglesia de dar una estructura e institucionalizar los Institutos seculares», el Papa improvisó unas palabras y recordó a su amado predecesor Pío XII y la constitución apostólica Provvida Madre Ecclesiae, agradeciendo el importante apostolado que realizan en el mundo, sin ser del mundo. Y lo hizo al recibir a los participantes en la Asamblea nacional de la Conferencia italiana de los Institutos Seculares:

« Gracias por lo que hacen en la Iglesia. Muchas gracias por la oración y la acción. Gracias por la esperanza y no olviden eh?: sean revolucionarios!

También en sus palabras improvisadas el Papa Francisco los alentó a custodiar la dimensión contemplativa del Señor y a perseverar en su vocación cristiana en todos los ambientes y realidades de la sociedad – política, economía, educación, familia. Y los invitó a no desalentarse, por pequeños que se sientan ante las dificultades. Lo importante es que pidan al Señor la gracia de la esperanza.

La esperanza que nunca defrauda. Misioneros apasionados, llevando la alegría y la ternura del encuentro con Cristo, estando en el mundo sin ser del mundo, pobres entre los pobres, siempre en camino. Con su cordial bienvenida a los participantes en la Asamblea nacional de la Conferencia italiana de los Institutos Seculares, el Papa Bergoglio, les entregó un discurso en que señala que conoce y aprecia su vocación, alentándolos a no desanimarse, al ser una de las formas más recientes de vida consagrada reconocidas y aprobadas por la Iglesia, y quizá por ello aun no comprendida en pleno.


«¡No se desalienten: ustedes forman parte de esa Iglesia pobre y en salida que sueño! Por vocación ustedes son laicos y sacerdotes como los demás y entre los demás, llevando una vida ordinaria, sin signos exteriores, sin el apoyo de una vida comunitaria, sin la visibilidad de un apostolado organizado o de obras específicas. Tienen sólo la riqueza de la experiencia totalizante del amor de Dios y por ello, son capaces de conocer y compartir las fatigas de la vida en sus múltiples formas, fermentándolas con la luz y la fuerza del Evangelio».



No se salva el mundo desde fuera, así como la Palabra de Dios se hizo hombre, para llevar el mensaje de Cristo hay que compartir, sin distancias y privilegios, sin lenguajes incomprensibles, las vivencias, escuchar la voz y el corazón del hombre, con comprensión y respeto, siendo hermanos, pastores, padres, maestros y servidores, pone de relieve el obispo de Roma, evocando las palabras del Papa Pablo VI, en su Encíclica Ecclesiam suam, sobre el mandato de la Iglesia en el mundo contemporáneo y poniendo de relieve el tema elegido para su su Asamblea: "En el corazón de los acontecimientos humanos: los retos de una sociedad compleja".

Tema que «indica el campo de su misión y de su profecía. Están en el mundo pero no son del mundo, llevando dentro de ustedes lo esencial del mensaje cristiano: el amor del Padre que salva. Están en el corazón del mundo con el corazón de Dios», afirma el Papa, recordando que «su vocación hace que se interesen en cada hombre y sus instancias más profundas, que a menudo permanecen calladas o encubiertas. En virtud del amor de Dios, que han encontrado y conocido, son capaces de cercanía y ternura. De esta forma pueden estar tan cerca como para tocar al otro, sus heridas y sus expectativas, sus solicitudes y necesidades, con una ternura que es una expresión de la atención que borra cualquier distancia. Al igual que el Samaritano que pasó cerca, vio y tuvo compasión. Éste es el movimiento que los compromete en su vocación: pasar al lado de cada hombre y hacerse prójimo de cada persona que encuentre; porque su estar en el mundo no es simplemente una condición sociológica, sino una realidad teologal, que los llama a ser concientes, atentos, sabiendo percibir, ver y tocar la carne del hermano».


Si ello no sucede, si se ha vuelto distraídos o, peor aún, no conocer este mundo contemporáneo, sino ese mundo más cómodo, que halaga, entonces es urgente una conversión, subraya el Papa Francisco. Conversión, cuya urgencia señala también, en caso de que no escuchen las necesidades, los anhelos, las desilusiones y las esperanzas de las personas. En caso de que no brinden esperanza a los jóvenes, ayuda a los ancianos. ¡Nunca pierdan el impulso de caminar por las calles del mundo, la conciencia de que caminar, aun con paso incierto y tropezando, siempre es mejor que estar estancados!

«La pasión misionera, la alegría del encuentro con Cristo, que los impulsa a compartir con los demás la belleza de la fe, aleja el riesgo de quedarse atascados en el individualismo. El pensamiento propone que al hombre como artífice de sí mismo, guiado sólo por sus propias decisiones y sus propios deseos, a menudo recubiertos con el traje aparentemente hermoso de la libertad y el respeto, amenaza con socavar los cimientos de la vida consagrada, especialmente de la secular», por lo que el Obispo de Roma asegura que «es urgente volver a evaluar su sentido de pertenencia a su comunidad vocacional que, precisamente porque no se funda en una vida común, encuentra sus puntos fuertes en el carisma».


Se trata de redescubrir la responsabilidad de ser profecía como comunidad, con humildad y paciencia, siendo testimonios y don para su país y para la Iglesia, movidos por el Espíritu Santo para ayudar a la comunidad eclesial a asumir esta mirada de bien y encontrar caminos nuevos y valientes para llegar a todos, dijo también el Papa, con una nueva exhortación:


«Pobres entre los pobres, pero con el corazón ardiente. Nunca estancados, siempre en camino. Juntos y enviados, aun cuando están solos, porque su consagración hace que ustedes sean una chispa viva de la Iglesia. ¡Siempre en camino con esa virtud que es una virtud peregrina: la alegría!
¡Gracias, queridos amigos, por lo que son! ¡El Señor los bendiga y la Virgen María los proteja! ¡Y recen por mí!

(未翻訳)5月10日(土)「教会と社会の100年を振り返って」グループへの謁見:信者の会社員は現実と福音を動詞の変化のようにすべきでまず共通善を大事にすること


RV.- (Actualizado con video y audio) RealAudioMP3 El Santo Padre Francisco recibió también en audiencia este sábado a los miembros de la Fundación Centesimus Annus-Pro Pontifice. En su discurso habló de los desafíos que está afrontando en esta etapa de crisis económica la fundación, a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia. El Papa les dio las gracias por “trabajar sobre el valor de la solidaridad”:

“En el sistema económico actual - y en el modo de pensar que genera - la palabra "solidaridad" se ha convertido en un inconveniente, incluso molesto. La crisis de los últimos años, que tiene causas profundas de orden ético, ha incrementado esta "alergia" a palabras como solidaridad, distribución equitativa de los bienes, prioridad del trabajo... Y la razón es que no se puede -o no se quiere - estudiar realmente cómo estos valores éticos pueden concretarse en valores económicos, es decir, pueden provocar dinámicas virtuosas en la producción, en el trabajo, en el comercio, en las mismas finanzas”.

Y esto es precisamente lo que intentan hacer ustedes teniendo juntos el aspecto teórico y el aspecto práctico, el pensamiento del empresario y su experiencia.

“En particular, se recomienda al empresario cristiano conjugar siempre el Evangelio con la realidad en la que opera; y el Evangelio le pide poner en primer lugar a la persona humana y al bien común, hacer todo lo posible para asegurarse de que haya oportunidades de trabajo, y de trabajo digno. Por supuesto, esta "empresa" no se puede hacer de manera aislada, sino en colaboración con otras personas que comparten la base ética y tratando de ampliar lo más posible estas redes”.


La comunidad cristiana -la parroquia, la diócesis, las asociaciones - es el lugar donde el empresario, y también el político, el sindicalista, los profesionales, sacan la savia para alimentar su compromiso y reflexionan con los hermanos. “Esto es esencial -dijo el Papa-, porque el ambiente de trabajo a veces se vuelve estéril, hostil, inhumano. La crisis pone a dura prueba la esperanza de los empresarios; y no hay que abandonar a los que están en más dificultad”.

“Queridos amigos de la Centesimus Annus, -terminó su discurso Francisco: con la ayuda de Dios y de la Iglesia, ustedes pueden dar testimonio eficaz en su campo, porque no traen solo palabras y discursos, sino que traen la experiencia de las personas y de las empresas que buscan implementar de manera efectiva los principios éticos cristianos en la situación actual del mundo del trabajo”.

(未翻訳)5月9日(金)聖座宣教事業団に:福音宣教のためには宣教的教会が必要


(RV).- (Actualizado con audio) RealAudioMP3 La acción misionera es el paradigma de cualquier obra de la Iglesia, lo aseguró el Papa Francisco recibiendo a los participantes en el encuentro de las Obras Misionales Pontificias que tiene lugar estos días en Roma. El Papa recordó que con su exhortación apostólica ''Evangelii gaudium'' quiso invitar a todos los fieles a una nueva estación evangelizadora. ''Evangelizar en este tiempo de grandes transformaciones sociales -dijo- requiere una Iglesia misionera, toda en salida, capaz de discernir y confrontarse con las diversas culturas y visiones del hombre. En un mundo en transformación hace falta una Iglesia renovada y transformada de la contemplación y el contacto personal con Cristo por la potencia del Espíritu... Él nos da fuerza para emprender el camino misionero y la alegría del anuncio para que la luz de Cristo ilumine a todos los que todavía no lo conocen o lo han rechazado. Por eso nos piden el valor de 'llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio''. No nos pueden detener ni nuestras debilidades, ni nuestros pecados, ni tantos impedimentos puestos al testimonio y a la proclamación del Evangelio''. El Obispo de Roma reiteró luego que la Iglesia, ''misionera por su naturaleza, tiene como prerrogativa fundamental el servicio de la caridad a todos'' y que ''la fraternidad y la solidaridad universal son connaturales a su vida y a su misión en el mundo y por el mundo''. La evangelización que 'debe llegar a todos está llamada, sin embargo, a partir de los últimos, de los pobres, de los que tienen la espalda doblada por el peso de la fatiga y de la vida. Haciendo así la Iglesia prolonga la misión de Cristo mismo''. La Iglesia es ''el pueblo de las bienaventuranzas, la casa de los pobres, de los afligidos, de los excluidos y perseguidos, de los que tienen hambre y sed de justicia'' y a los representantes de las obras misioneras se les pide que actúen para que las comunidades eclesiales ''acojan con amor preferencial a los pobres, dejando abiertas las puertas de la Iglesia para que todos entren y encuentren refugio''. Las Obras Misionales Pontificias son ''el instrumento privilegiado que llama a la ''missio ad gentes'' y se ocupa de ella con generosidad y el Papa invita a sus miembros a ''promover la corresponsabilidad misionera'' porque hacen mucha falta sacerdotes, consagrados y laicos que ''aferrados por el amor de Cristo, estén marcados con el fuego de la pasión por el Reino de Dios y disponibles a encaminarse por la senda de la evangelización''.

(未翻訳)5月9日(金)国連に対しての演説

Señor Secretario General,
Señoras y Señores,
Tengo el agrado de recibirles, Señor Secretario General y altos ejecutivos de los organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas y de las Organizaciones especializadas, reunidos en Roma para el encuentro semestral de coordinación estratégica de la Junta de los jefes ejecutivos del sistema de las Naciones Unidas.

No deja de ser significativo que este encuentro se realice pocos días después de la solemne canonización de mis predecesores, los Papas santos Juan XXIII y Juan Pablo II. Ellos nos inspiran con su pasión por el desarrollo integral de la persona humana y por el entendimiento entre los pueblos, concretado también en las muchas visitas de Juan Pablo II a las Organizaciones de Roma y en sus viajes a Nueva York, Ginebra, Viena, Nairobi y La Haya.

Gracias, Señor Secretario General, por sus cordiales palabras de presentación. Gracias a todos ustedes, que son los principales responsables del sistema internacional, por los grandes esfuerzos realizados por la paz mundial y por el respeto de la dignidad humana, por la protección de las personas, especialmente de los más pobres o débiles, y por el desarrollo económico y social armonioso.

Los resultados de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, especialmente en términos de educación y disminución de la pobreza extrema, son también una confirmación de la validez del trabajo de coordinación de esta Junta de jefes ejecutivos, pero no se debe perder de vista, en el mismo tiempo, que los pueblos merecen y esperan frutos aún mayores.

Es propio de la función directiva no conformarse nunca con los resultados obtenidos sino empeñarse cada vez más, porque lo conseguido solo se asegura buscando obtener lo que aún falta. Y, en el caso de la organización política y económica mundial, lo que falta es mucho, ya que una parte importante de la humanidad continúa excluida de los beneficios del progreso y relegada, de hecho, a seres de segunda categoría. Los futuros Objetivos de Desarrollo Sostenible, por tanto, deben ser formulados y ejecutados con magnanimidad y valentía, de modo que efectivamente lleguen a incidir sobre las causas estructurales de la pobreza y del hambre, consigan mejoras sustanciales en materia de preservación del ambiente, garanticen un trabajo decente y útil para todos y den una protección adecuada a la familia, elemento esencial de cualquier desarrollo económico y social sostenibles. Se trata, en particular, de desafiar todas las formas de injusticia, oponiéndose a la “economía de la exclusión”, a la “cultura del descarte” y a la “cultura de la muerte”, que, por desgracia, podrían llegar a convertirse en una mentalidad pasivamente aceptada.
Por esta razón, a ustedes, que representan las más altas instancias de cooperación mundial, quisiera recordarles un episodio de hace 2000 años contado por el Evangelio de san Lucas (19,1-10): el encuentro de Jesucristo con el rico publicano Zaqueo, que tomó una decisión radical de condivisión y de justicia cuando su conciencia fue despertada por la mirada de Jesús. Este es el espíritu que debería estar en el origen y en el fin de toda acción política y económica. La mirada, muchas veces sin voz, de esa parte de la humanidad descartada, dejada atrás, tiene que remover la conciencia de los operadores políticos y económicos y llevarles a decisiones magnánimas y valientes, que tengan resultados inmediatos, como aquella decisión de Zaqueo. Guía este espíritu de solidaridad y condivisión todos nuestros pensamientos y acciones? Me pregunto.

Hoy, en concreto, la conciencia de la dignidad de cada hermano, cuya vida es sagrada e inviolable desde su concepción hasta el fin natural, debe llevarnos a compartir, con gratuidad total, los bienes que la providencia divina ha puesto en nuestras manos, tanto las riquezas materiales como las de la inteligencia y del espíritu, y a restituir con generosidad y abundancia lo que injustamente podemos haber antes negado a los demás.

El episodio de Jesucristo y de Zaqueo nos enseña que por encima de los sistemas y teorías económicas y sociales, se debe promover siempre una apertura generosa, eficaz y concreta a las necesidades de los demás. Jesús no pide a Zaqueo que cambie de trabajo ni denuncia su actividad comercial, solo lo mueve a poner todo, libremente, pero inmediatamente y sin discusiones, al servicio de los hombres. Por eso, me atrevo a afirmar, siguiendo a mis predecesores (cfr Juan Pablo II, Enc. Sollicitudo rei socialis, 42-43; Enc. Centesimus annus, 43; Benedicto XVI, Enc. Caritas in veritate, 6; 24-40), que el progreso económico y social equitativo solo se puede obtener uniendo las capacidades científicas y técnicas con un empeño solidario constante, acompañado de una gratuidad generosa y desinteresada a todos los niveles. A este desarrollo equitativo contribuirán así tanto la acción internacional encaminada a conseguir un desarrollo humano integral en favor de todos los habitantes del planeta, como la legítima redistribución de los beneficios económicos por parte del Estado y la también indispensable colaboración de la actividad económica privada y de la sociedad civil.

Por eso, mientras les aliento a continuar en este trabajo de coordinación de la actividad de los Organismos internacionales, que es un servicio a todos los hombres, les invito a promover juntos una verdadera movilización ética mundial que, más allá de cualquier diferencia de credo o de opiniones políticas, difunda y aplique un ideal común de fraternidad y solidaridad, especialmente con los más pobres y excluidos.

Invocando la guía divina sobre los trabajos de vuestra Junta, pido también una especial bendición de Dios para Usted, Señor Secretario General, para todos los Presidentes, Directores y Secretarios Generales aquí reunidos, y para todo el personal de las Naciones Unidas y demás Agencias y Organismos internacionales y sus respectivas familias. Muchas gracias.

5月9日(金)、朝ミサ説教:聖人たちは英雄ではなく、イエスによって聖化されるに任せた謙遜な罪びと。


 聖人たちというのは英雄ではなく、謙遜と十字架の道においてイエスに従う罪びとであり、このようにして、イエスによって聖化されるに任せる人々のことです。なぜなら自分で自分のことを聖化する人はいないからです。聖マルタの家の小聖堂でささげられたミサの説教の中で、金曜日の朝にパパ・フランシスコはこう言った。

 教会の敵であった後で聖人になるに至った聖パウロの回心を紹介する第一朗読から始まって、パパ・フランシスコは「教会は聖である」というときに何を言わんとしているかを説明した。

「けれどわたしたちみんなその教会の中にいるのなら、どうして聖でありうるでしょう?ここで、わたしたちはみんな罪人なのに。実は、聖なるものは、教会そのものなのです。わたしたちは皆罪のあるものですが、教会は聖なるものなのです。教会はイエス・キリストの妻であり、イエスは教会を愛しています。イエスが教会を聖化し、聖体祭儀(ミサ)の犠牲を持って毎日教会を聖化します。なぜなら教会をとっても愛しているからです。そうです、わたしたちは罪のある存在ですが、教会は聖なるものなのです。わたしたちも、この教会への帰属をもって聖なるものとされるます。わたしたちは教会の子らであり、わたしたちを、その愛をもって、その夫の諸秘蹟をもって聖化する母なる教会の子らなのです」。


 「聖パウロはその手紙の中で、聖なるものたち、と呼びかけて語りかけます。聖なるものたちに語りかけるのですが、それはわたしたち罪人のことです。罪人ですが、キリストの体と血によって聖なるものとされた聖なる教会のこらなのです」。

「この聖なる教会において主は、よりよく聖性を見せるために、聖化するのは主であり誰も自分自身を聖化するものはなくいことを示すために、聖なるものになるための研修会があるわけでもなく、聖なるものであることはファキール(イスラムの托鉢)のようなものをすることにあるのでもないことを示すために、何人かの人を選びます。違います!研修会や托鉢の実践などではないのです!聖性とはイエスのその教会へのたまものであって、このことを示すために、主は聖化するためのご自分の働きをはっきり見せることの出来る人々を選ぶのです」

 福音書には聖人達の模範がたくさんあります。七つの悪霊をイエスが追い出したマグダラのマリアがいます。「自分の民の裏切り者であり、ローマ人達に渡すためにお金を取り立てていた」マタイがいます。「聖性の第一の決まりは」何であるか、つまりキリストが育ち、わたしたちが小さくなっていくようにすることが必要であるということを全ての人に見えるようにするザアカイや他の多くの人々がいます」。このように、キリストはサウロを選びます。パウロは教会の迫害者でした。「けれど主は彼等を待っているのです」。彼を待ち、その力を感じさせます。サウロは「盲目になり、従います」。そして偉大だった者が「こどものようになる、つまり従うのです!」 その心は変わります。「それは全く別の生き方です!」。けれどパウロは栄養にはなりません。なぜなら、パウロは全世界で福音を告げ知らせたからです」。「その人生はこのローマで、弟子たちの犠牲者として、小さな友人のグループとともに終わります」。「ある朝、彼がいたところに、3人、4人、5人の兵隊が行き」「彼を連れていき、その首を切りました。あっさりと。偉大だった人が、世界中を回った人が、そうやって終わったのです」。『小さくなり、小さくなり、小さくなっていきながら…」「英雄たちと聖人たちの違いは、証し、イエス・キリストをまねることにあります。イエス・キリストの歩みを追うことで」、それは十字架の道です。そして多くの聖人たちが謙虚にそのように人生を終えました。偉大な成人たちが!「聖ヨハネ・パウロ二世の最後の日々も…、皆さん見て知っている通りです」。

「もう話すことができませんでした。神の偉大なスポーツマン、神の偉大な戦士が、そのように終わるのです。病気のために体を曲げて、イエスのように辱められながら。これが偉大な人々の聖性の道です。そしてそれはわたしたちの聖性の道でもあります。もし日々の十字架、普通の十字架、単純な十字架を背負いながら、イエスが大きくなるようにしながらこのイエスの歩みによって心がかえられるようにしないならば、 この道をわたしたちが行かないならば、聖人にはなりません。しかしながら、この道の後を追うならば、誰もがあれほどまでにわたしたちを愛しているイエス・キリストの証しをすることになります。たとえわたしたちが罪びとでも、教会は聖なる者であるという証しをすることになりのです。教会はイエスの妻なのです」。



(CdM - RV)

5月7日(水)一般謁見:賢慮の賜物